Psiri, a poca distancia de Monastiraki, combina huellas de pequeños oficios, calles comerciales, arte urbano y una intensa actividad de bares y restaurantes. Es un barrio que cambia bastante según la hora; lo que de día parece una zona de paso, por la noche puede estar muy animado.

Durante el día
Camina sin un itinerario rígido, prestando atención a los edificios, los talleres que aún quedan y los contrastes entre usos tradicionales y nuevos locales. Puedes unirlo fácilmente a Monastiraki, al entorno del Ágora Antigua y a las calles del mercado central.
De noche


Si quieres cenar o salir, encontrarás ambiente. Si buscas dormir con silencio, estudia muy bien la calle y los comentarios del alojamiento: un hotel situado en el barrio no garantiza descanso ni ruido por igual. En zonas concurridas aplica las precauciones habituales de cualquier ciudad y comprueba cómo regresar al hotel.
Consejo práctico
Visitar Psiri de día y volver por la noche permite ver sus dos caras. No hace falta elegirlo como base para disfrutar de sus restaurantes o del ambiente.
Psiri entre talleres y noches animadas
De día, Psiri deja ver talleres, cafeterías y calles que conviene recorrer sin prisa. Por la noche, algunas zonas se vuelven más ruidosas por los bares y restaurantes; el ambiente cambia bastante en pocas horas.
Si pensáis alojaros aquí, revisad la calle exacta y dónde da la habitación. Estar cerca de Monastiraki resulta práctico, pero no garantiza descanso nocturno. Recordad que es también un barrio donde vive gente.
Para seguir explorando: Atenas de noche: barrios, ambiente y cómo volver.

