En Atenas, tomar un café suele ser mucho más que consumir una bebida deprisa. Las terrazas y cafeterías forman parte de la vida cotidiana, y una parada puede ayudarte a conocer el ritmo de un barrio tanto como un paseo.

Qué opciones encontrarás
El café griego se prepara de una manera distinta al espresso y suele servirse en una taza pequeña. Entre las bebidas frías, el frappé es conocido por su espuma y el freddo espresso utiliza café espresso enfriado; el freddo cappuccino incorpora una capa de leche fría. No son nombres intercambiables, así que pregunta si tienes dudas.
Cómo pedirlo


El nivel de azúcar suele formar parte de la elección. Si prefieres la bebida sin endulzar, dilo al pedir: no presupongas que todo el café frío llega sin azúcar. También encontrarás bebidas sin café, zumos y opciones de desayuno, aunque las cartas varían considerablemente.
Disfrutar la pausa
Una cafetería tranquila puede ser el mejor descanso entre monumentos. Algunas terrazas céntricas tienen precios más altos por la ubicación. Si quieres observar el ambiente local, reserva un rato para sentarte en un barrio fuera del eje más turístico.
Tomar café como parte del paseo
En Atenas tomar café no siempre es una pausa breve. Un espresso frío, un freddo cappuccino y un café griego son bebidas diferentes; elegid según vuestros gustos en lugar de esperar la misma preparación en todas partes.
Desde una mesa en la calle podéis observar el barrio, aunque el precio y el servicio pueden cambiar respecto a la barra. Merece la pena entrar también en pequeñas cafeterías alejadas de las calles más fotografiadas.
Para seguir explorando: Pangrati: un paseo por la Atenas cotidiana.

